La heladería tiene un horario particular, permaneciendo cerrada los lunes, martes y miércoles. Sus horas de operación inician los jueves de 2 p.m. a 11 p.m., extendiéndose hasta la medianoche los viernes. Los sábados abren desde las 11 a.m. hasta la medianoche, mientras que los domingos están disponibles de 11 a.m. a 11 p.m.. Este horario flexible permite a los visitantes disfrutar de sus deliciosos helados en diferentes momentos de la semana.
Los clientes pueden encontrar una amplia variedad de sabores, desde los clásicos como chocolate y vainilla hasta opciones más innovadoras y frescas que cambian según la temporada. La calidad de los ingredientes es un aspecto que resalta en las valoraciones de los usuarios, quienes aprecian el uso de productos naturales y recetas tradicionales.
La decoración del local es acogedora, con un ambiente familiar que invita a pasar un rato agradable. Además, la heladería cuenta con un área en el exterior donde los visitantes pueden disfrutar de sus helados al aire libre, lo que es especialmente apreciado durante los meses más cálidos.
El personal es descrito como amable y atento, lo que contribuye a una experiencia positiva en cada visita. Para contactarlos, se puede llamar al número +34 644 69 70 59, en caso de dudas o para pedidos especiales. En resumen, Heladería Las Dunas – Antiu Xixona se presenta como un lugar ideal para disfrutar de un buen helado en un entorno agradable.
CÓMO LLEGAR AHORA
LLAMAR: +34 644 69 70 59
Dirección: Av. dels Pins, 8, 03140 Guardamar del Segura, Alicante, España
Horario de Heladeria Las Dunas – Antiu Xixona
Lunes:Cerradomartes:Cerradomiércoles:Cerradojueves:2-11p.m.viernes:2p.m.-12a.m.sábado:11a.m.-12a.m.domingo:11a.m.-11p.m.
Opiniones de Heladeria Las Dunas – Antiu Xixona
Visitar la Heladería Las Dunas – Antiu Xixona ha sido una experiencia de altos y bajos. Por un lado, quiero hablar de lo positivo; la atención que recibí de una chica fue simplemente encantadora. Me ofreció probar dos sabores, algo que considero un gran detalle. Además, el helado en sí es una maravilla, con porciones generosas y esa pequeña galletita que te regalan hace que la experiencia sea aún más agradable.
Sin embargo, no todo fue miel sobre hojuelas. Mi primera visita estuvo marcada por una mala atención al cliente. Pedí una copa de nata y nueces con helado de turrón, pero me trajeron la copa equivocada. Cuando señalé el error, el camarero no sólo no hizo nada por remediarlo, sino que insistió en que era lo que había pedido. Esto fue un claro ejemplo de falta de responsabilidad y atención por parte del personal. La presentación de la copa que finalmente recibí también dejaba mucho que desear.
Además, la lentitud del servicio es preocupante. Con sólo una camarera para tomar pedidos y un par de camareros para entregar, esperar casi 40 minutos por un helado se siente inaceptable. Entiendo que pueda haber días complicados, pero como cliente, uno espera que se atiendan las necesidades de forma más eficiente.
Pude observar que la actitud del personal varía considerablemente. Mientras que hay camareros como Andrew, quienes realmente hacen un esfuerzo por alegrar la experiencia, hay otros que parecieran tener un enfoque completamente diferente. Una camarera en particular me dejó con una sensación de desprecio y falta de respeto. Es una lástima que la experiencia pueda verse empañada por actitudes así, especialmente cuando hay otras personas en el equipo que destacan por su amabilidad y profesionalismo.
la calidad del helado es indiscutible, pero la atención al cliente debería recibir un enfoque más profundo por parte de la gestión. Si logran mejorar el servicio, esta heladería podría convertirse en un lugar al que desee regresar, pero con las experiencias actuales, no prometo hacerlo.









