La heladería ofrece una variedad de sabores que satisface todos los paladares. Entre sus opciones destacan los helados artesanales, elaborados con ingredientes de alta calidad. Ferretti Vitoria se esfuerza por mantener una selección innovadora y tradicional, incluyendo sabores clásicos como chocolate y vainilla, así como combinaciones más atrevidas.
En cuanto al ambiente, Ferretti Vitoria presenta un espacio acogedor y moderno, ideal para disfrutar de un dulce momento. Las mesas al aire libre permiten a los clientes disfrutar de su helado en las soleadas calles de Vitoria, creando una experiencia placentera. El local está diseñado para atraer tanto a familias como a grupos de amigos.
Los horarios de apertura son convenientes para los visitantes. De lunes a jueves, abre sus puertas de 3:00 p.m. a 10:30 p.m., mientras que los viernes cuenta con un horario extendido hasta la medianoche. Los fines de semana, los horarios son todavía más flexibles, abriendo los sábados desde la 1:30 p.m. hasta la 1:00 a.m. y los domingos de 1:00 p.m. a 10:30 p.m..
Con una valoración media de 4.1 sobre 5, Ferretti Vitoria no solo se destaca por la calidad de sus helados, sino también por el servicio al cliente que ofrecen. Muchos visitantes aprecian la amabilidad del personal, lo que contribuye a crear una experiencia positiva.
Ferretti Vitoria es un lugar donde el buen helado y un ambiente agradable se combinan para ofrecer una experiencia memorable en Vitoria-Gasteiz.
CÓMO LLEGAR AHORA
LLAMAR: +34 696 93 43 20
Dirección: Errementari K., 1, bajo, 01001 Vitoria-Gasteiz, Álava, España
Horario de Ferretti Vitoria
Lunes:3-10:30p.m.martes:3-10:30p.m.miércoles:3-10:30p.m.jueves:3-10:30p.m.viernes:2:30p.m.-12a.m.sábado:1:30p.m.-1a.m.domingo:1-10:30p.m.
Opiniones de Ferretti Vitoria
El día que visitamos la heladería Ferretti en Vitoria, tenía grandes expectativas. El entorno es realmente atractivo, y los helados, así como las granizadas, resultaron ser muy buenos. En total probé cuatro sabores y, a pesar de algunas críticas, la calidad de los helados me pareció aceptable, aunque el helado de turrón decepcionó un poco, ya que no sabía a turrón en absoluto.
Sin embargo, mi experiencia no estuvo exenta de problemas. La atención fue rápida, pero la organización dejó mucho que desear. Nos colaron varias personas mientras esperábamos, lo que resulta frustrante, sobre todo cuando uno está ansioso por disfrutar de un buen helado. La falta de un orden claro en el servicio realmente afectó mi impresión general.
Además, el tema de la higiene fue un aspecto que me preocupó. La limpieza del lugar no era la mejor, y definitivamente dejaría una mala sensación en cualquier inspector de sanidad. Me sorprendió un poco este descuido, ya que hay tanta competencia en el sector de las heladerías.
A pesar de estos inconvenientes, hubo aspectos positivos. Los gofres fueron un verdadero hallazgo: esponjosos, crujientes y recién hechos. Sin duda, son uno de esos placeres que compensan algo la experiencia. Sin embargo, el local tiene solo tres mesas dentro, lo que puede resultar incómodo en días de mayor afluencia.
Un detalle que observé es que la cantidad de helado puede variar dependiendo de quién te lo sirva. La jefa parece ser generosa, pero otras personas no son tan abundantes, lo que me parece inconsistente, especialmente dado el precio de los productos.
Por último, pedí un granizado de café que resultó ser más una «espuma» que un granizado. Cuando mencioné esto a la dependienta, reconoció que tenía razón, pero lamentablemente no me ofreció una solución ni alternativa. Esto dejó un mal sabor de boca.
Ferretti se salva gracias a su entorno encantador y la calidad de algunos productos, pero necesitan urgentemente mejorar su organización y limpieza para ofrecer una experiencia que esté a la altura de sus deliciosos helados.








