En la heladería, los visitantes pueden disfrutar de una amplia variedad de helados artesanales, elaborados con ingredientes frescos y naturales. Cada sabor se presenta de manera atractiva, desde clásicos como chocolate y vainilla, hasta opciones más innovadoras como frutos del bosque o tarta de queso. La atención al detalle en el proceso de elaboración es evidente, lo que asegura una experiencia gustativa excepcional.
La heladería tiene horarios de atención accesibles para todos. Los martes a viernes abre de 2 p.m. a 9 p.m., mientras que los fines de semana, extienden su horario desde 11 a.m. hasta 10 p.m. los sábados y hasta 9 p.m. los domingos. Sin embargo, los lunes permanecen cerrados. Esta flexibilidad permite a los clientes disfrutar de un delicioso helado en diferentes momentos de la semana.
El ambiente en Heladería Colón es acogedor y familiar, lo que invita a compartir momentos agradables con amigos y seres queridos. Además, el personal es conocido por su amabilidad y disposición para ayudar a los clientes a elegir entre los múltiples sabores disponibles.
Para aquellos interesados en visitar, el número de contacto es +34 981 22 73 73, facilitando la comunicación para cualquier consulta. En resumen, la Heladería Colón no solo ofrece helados de alta calidad, sino también un ambiente agradable que la convierte en un destino favorito en A Coruña.
CÓMO LLEGAR AHORA
LLAMAR: +34 981 22 73 73
Dirección: Callejón de la, Ruela da Estacada, 7, 15003 A Coruña, España
Horario de Heladería Colón
Lunes:Cerradomartes:2-9p.m.miércoles:2-9p.m.jueves:2-9p.m.viernes:2-9p.m.sábado:11a.m.-10p.m.domingo:11a.m.-9p.m.
Opiniones de Heladería Colón
Al visitar la Heladería Colón, me encontré con una experiencia variada. En mi primera visita, decidí probar varios sabores: crema tostada, pistacho y leche merengada. La verdad es que solo el de leche merengada me convenció. La crema tostada tenía un sabor raro para mí y el pistacho, aunque prometedor, le faltaba intensidad.
La atención dejó un poco que desear. Era domingo por la mañana y parece que la dependienta no estaba en su mejor día. Cuando le pedí una bolsa de plástico, ya que la de papel no me cabía en el bolso, me dijo que no tenían, a pesar de que estaban a la vista. No me gusta cuando en una heladería no puedo ver los helados expuestos; me parece un poco extraño.
Por otro lado, noté que en mi heladería habitual, «Ibi», siempre hay colas, mientras que la Colón parece haber perdido algo de vida. A pesar de esto, decidí darle una segunda oportunidad. En esta segunda visita, probé manzana asada, que aunque estaba riquísima, no me convenció como helado. La avellana, sin embargo, fue todo un acierto.
Afortunadamente, la tercera vez fue mucho mejor. Encontré que la heladería tiene una gran variedad de sabores, todos ellos artesanales y sin químicos. Es un lugar donde aprecian la elaboración cuidadosa, incluso en los cucuruchos. La atención fue rápida y el personal, muy amable. Los precios son asequibles, lo que siempre es un punto a favor.
Recomiendo encarecidamente el helado de café, que se ha convertido en uno de mis favoritos. La heladería ha mejorado notablemente desde que cambiaron de ubicación, cuidando cada detalle, incluso en las cajas decoradas para llevar helados. Estos pequeños gestos demuestran el cariño que tienen por su trabajo.
la Heladería Colón tiene mucho potencial. Mientras que algunas experiencias fueron algo decepcionantes, la calidad de sus helados artesanales y la amabilidad del personal hacen que valga la pena visitarla. Sin duda, seguiré regresando durante mis visitas a A Coruña.







