El local cuenta con un diseño acogedor que invita a los clientes a disfrutar de su visita. Las paredes decoradas con colores vivos y una iluminación cálida crean un ambiente ideal para degustar sus deliciosos helados. Además, Frulys se esfuerza por ofrecer opciones tanto para quienes buscan algo clásico como para aquellos que desean probar combinaciones innovadoras. Entre sus sabores destacados se encuentran la tarta de queso, el mango tropical y el tradicional chocolate belga.
Frulys tiene un horario de atención flexible, abriendo todos los días de la semana. Su horario es de 11:00 a 15:00 y de 16:30 a 21:00, lo que permite que los visitantes se detengan a disfrutar de un helado en cualquier momento del día. El personal es amable y está siempre dispuesto a ayudar a los clientes a elegir entre la amplia gama de opciones disponibles.
El teléfono de contacto, +34 602 67 79 57, permite a los interesados realizar preguntas o consultar sobre productos especiales. Muchas reseñas elogian no solo la calidad del producto, sino también la atención al cliente, lo que contribuye a que Frulys sea un lugar muy apreciado en el corazón de Barcelona. Cada visita promete ser una experiencia dulce y refrescante para todos.
CÓMO LLEGAR AHORA
LLAMAR: +34 602 67 79 57
Dirección: Carrer de la Indústria, 150, L’Eixample, 08025 Barcelona, España
Horario de Frulys
Lunes:11:00-15:00,16:30-21:00martes:11:00-15:00,16:30-21:00miércoles:11:00-15:00,16:30-21:00jueves:11:00-15:00,16:30-21:00viernes:11:00-15:00,16:30-21:00sábado:11:00-15:00,16:30-21:00domingo:11:00-15:00,16:30-21:00
Opiniones de Frulys
Visitando Frulys, mi experiencia ha sido un verdadero viaje de contrastes. Por un lado, la amabilidad del personal me dejó una buena impresión desde el primer momento. La chica que me atendió fue súper amable y atenta, explicando cada uno de los sabores y dulces con gran entusiasmo. Esto realmente hizo que me sintiera bienvenido y a gusto en el lugar.
Sin embargo, mi emoción se desvaneció rápidamente al recoger el segundo pastel de chuches que había encargado. El primer pastel fue un éxito total, y por eso decidí repetir la experiencia. Pero al llegar, me llevé una decepción bastante grande. A pesar de haber sido clara sobre mis expectativas, el resultado no solo no cumplió con lo que había solicitado, sino que fue más caro de lo que me habían mencionado inicialmente. La presentación era plana, con las chuches colocadas horizontalmente, mientras que yo había pedido algo voluminoso y con más creatividad. Esto me hizo cuestionar si volvería a pedir algo similar en el futuro.
A pesar de lo anterior, es importante mencionar que los dulces estaban frescos y sabrosos. Los helados eran riquísimos y la variedad de opciones es notable. Creo que también merece la pena señalar que, aunque tuve una mala experiencia con el pastel, la atención al cliente fue realmente positiva, lo que puede ser un factor decisivo para regresar.
Definitivamente, tengo la intención de volver a Frulys, quizás en una próxima visita a Barcelona, porque la calidad de los productos es innegable. Además, el ambiente es agradable y hay mucho que explorar en términos de dulces y helados. Sin embargo, debo ser cauteloso al hacer pedidos personalizados en el futuro. Espero que esta experiencia sirva como un recordatorio de comunicar claramente mis expectativas y estar atenta a los detalles. En general, aunque mi última experiencia no fue ideal, la calidez del personal y la calidad de sus productos hacen que valga la pena visitarlos nuevamente.














